vivimos en distraccion.
nos aterra la posibilidad
de cometer lo cometido.
Tuesday, January 30, 2007
Friday, January 26, 2007
Sunday, January 21, 2007
el placer
de la mano en el arroz:
es posible desarmarlo en notas.
feliz
que dentro de mi deseo
algo
sea posible.
no voy a respirar
sino para avivar el fuego
de lo que desconozco.
(Yo busco no encontrar la cara de mi deseo hasta que este tenga la fuerza necesaria como para tocarme y no sucumbir ante mi debilidad de sostener.)
(se escribe mal desde la felicidad pregunto sonriendo)
de la mano en el arroz:
es posible desarmarlo en notas.
feliz
que dentro de mi deseo
algo
sea posible.
no voy a respirar
sino para avivar el fuego
de lo que desconozco.
(Yo busco no encontrar la cara de mi deseo hasta que este tenga la fuerza necesaria como para tocarme y no sucumbir ante mi debilidad de sostener.)
(se escribe mal desde la felicidad pregunto sonriendo)
Sunday, January 14, 2007
Todo la golpea. El mar la golpea. Está abatida. Espuma en la boca de su sexo. El mar es una calma. Esto no la convence. Ella goza de la violencia del mar. El agua escupe baldes de niños que juntan almejas. No tengo padre ni puedo culpar al mar. No estan ahí las flores que arrojé a los pies de una madre morena. Ella tiene un hombre que se deja infectar de cielo las pupilas. Ella pregunta ¿serán estos los muebles de la felicidad?Gente que insiste con respirar. Gente esculpiendo su vida imaginada. Sostengo una nube blanda en una mano. La levedad de lo que escribo.
.
.
(foto que saqué en entre rios. el texto es un fragmento de una totalidad que aún desconozco)
Wednesday, January 10, 2007
Saturday, January 06, 2007
Friday, January 05, 2007
Wednesday, January 03, 2007
una página de mi diario. Impresiones del muelle (perdón por la longitud)
Escribo con poca luz. Con poca letra. El muelle es una calma siniestra. Amarra donde uno pisa. Tiene extraños poderes. Es noche. Ayer, en una hora poco visible, me senté sobre estas mismas maderas y ensayé un secreto: cerré los ojos unos instantes y me dejé invadir por el sonido penetrante de las chicharras, los grillos y las ranas. Y ahí estaba: la maravilla sin disfraces. Un agua muda negra azulada misteriosa. Otro muelle. Muchos árboles. Una casa escondida en el verde. Un cielo cierto y encantado. Camalotes flotantes como islas soñadas. Luciérnagas. Permisos del universo que se dan para encandilarnos a los que tenemos ojos. Ahora los insectos saben más de mí que lo que yo puedo saber de ellos: no adivinan. Perforan. Confundida, creo que soy su víctima.
Agradezco no haberme puesto perfume. Sería una invasión oler a otra cosa que no fuera pescado, humedad, patas de langosta, madera dulcificada por el tiempo. Permanezco para embellecerme de los antídotos de la noche. Imagino responder con ladridos los ladridos de la isla de enfrente. Imagino y esta realidad se burla de la espesura de mi imaginación: Ser el agua de la realidad. Un espejismo de lo glorificado. Un ala imaginada en un pájaro existido.
Desde que estoy en Villa Paranacito, imagino que soy escritora y no escribo. Todo lo que incorporo me deja inmóvil. La poesía no escribe cuando es. No la muero en letras porque cualquier palabra es un espejismo fuera del agua. Necesito resplandor con que escribir. Escribir con el croar de las ranas sobre un nenúfar recién nacido. Ser escrita por un bote. Ser escritura de piedras, de mosquitos. Me alegra ser esta interrupción en el paisaje. Y mi alegría permanecerá fiel en la memoria. Una tela de araña me vigila y en segundos me olvidará: así también es fiel el equilibrio de las cosas. Donante de sangre para la vitalidad de los insectos.
Agradezco no haberme puesto perfume. Sería una invasión oler a otra cosa que no fuera pescado, humedad, patas de langosta, madera dulcificada por el tiempo. Permanezco para embellecerme de los antídotos de la noche. Imagino responder con ladridos los ladridos de la isla de enfrente. Imagino y esta realidad se burla de la espesura de mi imaginación: Ser el agua de la realidad. Un espejismo de lo glorificado. Un ala imaginada en un pájaro existido.
Desde que estoy en Villa Paranacito, imagino que soy escritora y no escribo. Todo lo que incorporo me deja inmóvil. La poesía no escribe cuando es. No la muero en letras porque cualquier palabra es un espejismo fuera del agua. Necesito resplandor con que escribir. Escribir con el croar de las ranas sobre un nenúfar recién nacido. Ser escrita por un bote. Ser escritura de piedras, de mosquitos. Me alegra ser esta interrupción en el paisaje. Y mi alegría permanecerá fiel en la memoria. Una tela de araña me vigila y en segundos me olvidará: así también es fiel el equilibrio de las cosas. Donante de sangre para la vitalidad de los insectos.
Tuesday, January 02, 2007
Monday, January 01, 2007
Friday, December 22, 2006
que me trajiste librito?

Esa era la pregunta que yo hacía a los cinco años, cuando llegaba un invitado a casa: Que me trajiste librito? Y si no era librito, el objeto aprendía a volar después de haber sido arrojado por el aire.
Ahora le diré lo mismo a Papá Noel. Entre otras cosas, porsupuesto, porque en estos 24 años que le he sumado a esos cinco, aprendí a decir otro montón de cosas.
En mi semana por Córdoba leí "Intimidad" de Hanif Kureishi. Estoy demorando la lectura de las cuatro páginas que me faltan.
Acá una frese del libro: " Dentro de poco seremos como extraños. No, nunca seremos eso. Herir a alguien es un acto de involuntaria intimidad. Seremos conocidos peligrosos con una historia en común."


Tuesday, December 12, 2006
Amor desatado en la cima de un campanario. Sos el que arrastra a mis bestias de la lengua. El que denigra la castidad de las libélulas. Vas con el cabello suelto y transpirado por la paz para derrotarla. El cielo desciende de su altura y se pone a la altura de los ojos de los hombres. Todo recobra su sentido y las venas se dejan vaciar en tus jarras. Sos la cara opuesta de la muerte, su reverso inevitable. En tus manos crecen los peces de la locura, el vértigo y los niños. No hay ninguna recta en tu geografía, salvo la que conduce fuera de tu mapa.
Cuando alguien sale,
le dejan
en el lugar del corazón,
una caja de zapatos.
Cuando alguien sale,
le dejan
en el lugar del corazón,
una caja de zapatos.
Tuesday, December 05, 2006
ahora leyendo
Subscribe to:
Posts (Atom)








