Wednesday, September 27, 2006
Tuesday, September 26, 2006
Monday, September 18, 2006
un poema regalito para Dibujador (Santiago)
La bailarina no sangra.
No rompe frente a los enanos
sus dedos de púa
haciendo canciones sobre áspero suelo.
(La bailarina quería dar su sangre a los bufones,
a los pumas.
No quería fascinarlos,
domarlos con su baile.)
La bailarina no baila
desde que no hace sufrir.
No rompe frente a los enanos
sus dedos de púa
haciendo canciones sobre áspero suelo.
(La bailarina quería dar su sangre a los bufones,
a los pumas.
No quería fascinarlos,
domarlos con su baile.)
La bailarina no baila
desde que no hace sufrir.
Sunday, September 17, 2006
una hoja del cuaderno verde
Hoy murió un poeta y no hemos bailado. No cociné mejor ni peor pero el pánico inundó los cajones. Mi padre murió también sin dosificar mis desgracias. Por eso no me crecen las uñas desde mis diecisiete años.
¿Qué infierno te deja jóvenes los dientes, la piel del codo, te ahuyenta la calvicie?
Amo y celo y mi fatiga es innombrable. Le digo al hombre, a la mujer, que no recuerdo. Que no recuerdo la pregunta que nací para hacerles. Los miro sin consuelo. Desolada.
¿Qué infierno te deja jóvenes los dientes, la piel del codo, te ahuyenta la calvicie?
Amo y celo y mi fatiga es innombrable. Le digo al hombre, a la mujer, que no recuerdo. Que no recuerdo la pregunta que nací para hacerles. Los miro sin consuelo. Desolada.
Wednesday, September 13, 2006
Monday, September 11, 2006
Thursday, September 07, 2006
un fragmento de algo que por ahora es solo tres fragmentos
Ana cambió de tema. Habló de los pájaros. En la cocina están tristes. Ya no decoran, dijo. Julián repasó su lengua. Dijo amargo, pero no supo porqué. Después de haberlo dicho, la lengua reconoció el sabor como si obedeciera a una orden. Si dijese salado. Si dijese dulce. ¿También obedecería? La lengua era la mayor parte de su cuerpo. El cuerpo entero en una lengua. Un castigo. Una ventaja. Imposible decidir. Ana tembló frente a la jaula. Sacó al pájaro más pequeño y se acercó a Julián abriéndole la boca. Un día te voy a obligar a que los comas. ¿Qué sabor tendrán sus alas? ¿Sus ojos perdidos en la boca como confites? ¿Sudan cuando mueren? No vas a poder mentir. La sangre de un pájaro desorganiza la mentira.
Tuesday, September 05, 2006
Friday, September 01, 2006
una pagina de una muy pequeña novela que aun no publique.
No se puede volver a la ruinas del edificio que uno mismo destruyó y comprobar que sigue en pie. Eso derribaría a su vez la falacia vivida después de derrumbar el edificio que no se derrumbó. En algún punto encontraríamos la locura. Por eso nunca volví a buscar a X.
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