Hoy murió un poeta y no hemos bailado. No cociné mejor ni peor pero el pánico inundó los cajones. Mi padre murió también sin dosificar mis desgracias. Por eso no me crecen las uñas desde mis diecisiete años.
¿Qué infierno te deja jóvenes los dientes, la piel del codo, te ahuyenta la calvicie?
Amo y celo y mi fatiga es innombrable. Le digo al hombre, a la mujer, que no recuerdo. Que no recuerdo la pregunta que nací para hacerles. Los miro sin consuelo. Desolada.
¿Qué infierno te deja jóvenes los dientes, la piel del codo, te ahuyenta la calvicie?
Amo y celo y mi fatiga es innombrable. Le digo al hombre, a la mujer, que no recuerdo. Que no recuerdo la pregunta que nací para hacerles. Los miro sin consuelo. Desolada.
1 comment:
Me encanta como escribis: te lo habian dicho? Apuesto que si. Otro abrazo.
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