Recibo el pellejo de la fotografía velada.
La hemos vuelto geranio
y luego cada uno
le hechó encima su puñado de tierra.
Dije:
Si no habla para no abrir la boca
que sueñe para que parezca que sueña.
(Y subió la voz en un estertor que se pretendía orgulloso.)
Ahora escribo con la letra de mi puntilla japonesa
el trazo de un pan fresco que obedece sobre el plato.
El amor ha venido al mundo
para que escuchemos mejor
el rostro inválido de las soluciones.
Cuando llegue
reconocerán el lugar a codiciarle.
Friday, August 17, 2007
Wednesday, August 15, 2007
ahora leyendo...
leído en una noche

"sea humilde o grandioso, lo creado debe mantener consigo el recuerdo de lo que no puede crearse."
.
"-¿y si el camino no lleva a ningún lugar?
se encogió de hombros.
-convierte tu ningún lugar en algún lugar.
sonrió."
.
"traer. mi corazón me devuelve lo que yo rechazo."
.
"el palacio había desaparecido, o mejor dicho, ya no estaba fuera de mí."
Tuesday, August 14, 2007
Monday, July 23, 2007
Sunday, July 22, 2007
Saturday, July 14, 2007
sabanas ancianas y flores domadas
La novela empieza con una mujer encadenada. La mujer está encadenada a su pasado. No. A su presente. No son cadenas. Son sogas. Negras. Sogas de terciopelo. La mujer está aprendiendo a sudar. El vestido es rojo. La alimenta. Traga las sogas de terciopelo negro. La mujer. Yo. Señalo. Flores abatidas. Desperdiciadas. Nadando en agua podrida. Nunca recuerdo cambiar el agua. Regar las plantas. Mi ejercicio de asesinar diariamente algo. Alguna cosa. Me despeino en el esfuerzo de escupir un nudo. Garganta filosa. No se acostumbra. Tragar. Tragar. La mujer finje. Es siempre ella yo. Protagonista inerte. Llamo a mis suplentes. Tengo para tres primeras páginas. Después. Novela en medio acto. Escribirás migajas para tres cuerdos que no te comprenderán. Al vestido se le agrega un lunar. La cama y sus flores patéticas. Duermo en aguas sucias. Respiro. Repito flores. Me las regalo muertas. Me hago ese favor. No ser culpable. Elijo alguien castigado. No ser origen. Fundamental la regla de los fracasados.
Wednesday, July 04, 2007
Wednesday, June 13, 2007
un feliz domingo
María Meleck Vivanco de pequeña.
.
de ella esta frase que adoro:
"No puedo entender la aceptación de la realidad, sin la venganza adorable de la imaginación."
Monday, June 11, 2007
terminé de leer
Monday, June 04, 2007
Sunday, May 06, 2007
lo poco y lo mucho
Ella me da la mano para entrar al circo. Le vendo los ojos. Quiero que imagine a la trapecista. Que sude la extravagancia de lo aéreo. Que su imaginación no reprima el deseo de deformar. El trapecio. La carpa. La bailarina. Los elefantes. Ella se agita con mínimos movimientos. Su mano es una respuesta. En la imaginación estamos escritas, dibujadas. Tachada la trapecista. El gorrión difunto. No llora nadie. El banquete es traído por el pájaro muerto: es una sábana púrpura.
No había necesidad de matar al pájaro, me dice evitando abrir los ojos.
Repartimos necesidades. El absurdo que las reza nos obliga.
Obligadas, el circo nos queda poco.
Expandimos.
No había necesidad de matar al pájaro, me dice evitando abrir los ojos.
Repartimos necesidades. El absurdo que las reza nos obliga.
Obligadas, el circo nos queda poco.
Expandimos.
Thursday, April 19, 2007
Thursday, April 05, 2007
un poema
La boca ha quedado santa.
Y para consolarme,
el nido que la pervertía
me culpa y me condena.
Estoy ocupada por un nacer desprevenido.
Asistía a las devoluciones del sudor.
Intranquila. Quiero lo que doy pero no mío.
El horror era las caras en la vitrina de las despedidas.
No me comparen con la certeza de una madre
si la hija está sentada
aprendiendo su nombre todavía.
Acampé en el sudor de un hombre.
Latía.
Era inmenso cuando respiraba.
Pero de a ratos dejaba de sudar
y comprendía las razones de los que empuñan dígitos y certidumbres.
Era la muerte de mi vanidad.
Un vuelo que me juraba postergaciones.
Para volver no existe conjuro mejor que la suerte distraída.
Pensar me duplica la pobreza en la esperanza.
Sacrificio de mis porcentajes en la ventaja.
Entonces, ¿para eso aprendí a contar?
Números filosos para besar un muro.
¿El pelo miente? ¿El pelo dice la verdad?
Todo lo que no pude decir con tijeras me ensordece hoy,
en este campo
cuyas semillas
no tienen la gracia de parecerse a golondrinas.
Estoy acicalada y quiero lodo en mis orejas, bajo mis uñas.
El hombre anota en una libreta celeste las variaciones climáticas desde el día número cero. Esto le explica sus estados de ánimo. Lo ayuda a bailar sin temer la incomprensión de sus desvelos, de su inmovilidad. Esto es muy cierto y ayuda también a poder hacer las compras cuando nos sentimos olvidados. Todos los domingos creer que la manzana no es para nosotros. Que nos toca la escupida. La que no fue pulida entre senos o girasoles. Nada peor que comprender domingo en lunes y jueves. No aceptamos cualquier cosa.
Si supiéramos con qué letra escribe este señor en su libreta celeste. Si supiéramos el color morado de la tinta con que escribe en su libreta rosa. Pero nunca se sabe con este clima. Nunca se sabe. Y lo peligroso reside en que un día de estos. Un día cualquiera, a este hombre se le puede dar por soñar. Entonces yo, con una boca bendecida, cómo. Cómo destruiré su llanto previo. Las canciones que no tenían traducción en el sonido.
Recuerda.
Recuerda.
Y no comprenderás
porqué hemos venido todos.
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