Monday, June 30, 2008

onírica


sueño siempre sueños largos que recuerdo cargados de detalles. no los suelo compartir acá , pero aquí vamos:
.
Estoy caminando de la mano de mi madre por una ciudad. Es una tarde gris. Vemos venir una manada de cocodrilos. Una cantidad imposible. Corren. Arrasan. Tienen extrañas y gigantes formas. Inspiran terror. Atacan a los caminantes. Yo soy más pequeña que ahora. Soy una niña de la mano de mi madre. Los cocodrilos nos rodean. Ella se queda inmóvil. Es la fórmula para espantarlos. Nos apuramos a cruzar un puente que atraviesa un ancho río. Se sabe que pronto la ciudad estará tomada por los cocodrilos.
Veo a mi prima en el agua. Me saluda. Se cree a salvo ahí.
Ahora corremos por un caminito angosto de tierra rodeado de árboles. Siento ternura por una pareja de gatitos que duermen en la tierra acurrucados. Entramos en una casa de madera amplia y bella. Es el hospital del pueblo. Hay sólo una mujer de cabello ondulado. Nos avisa que no podremos quedarnos. Mi madre pregunta para qué sirve el hospital si no protege de los peligros. La mujer sigue negando pero es amable, como si tuviera un motivo verdadero para hacerlo. Nos acompaña a la puerta de salida que descubrimos abierta. Terror de que algún cocodrilo deambule por la casa. Registramos el lugar. Sobre la cama donde antes dormía una perra, ahora hay dos. Duermen abrazadas como los gatitos sobre la tierrra. Son hermosas. Salimos de la casa. La mujer mira la matanza y nos despide diciendo: no hay nada más triste que ver muertos en navidad.
Volvemos a cruzar el puente y vemos a mi prima sepultada bajo el agua congelada. Hay más personas muertas pero yo fijo la vista en ella. Una voz me dice que es solamente una máscara de cera creada para la película de mi sueño. No comprendo. Cruzo la calle. Escucho el despertador pero intento continuar soñando. Comienzan a aparecer más animales. Elefantes, cebras, jirafas. Me digo semidormida: esto ya no pertenece al anterior, esto es invento. Me fuerzo a despertar.

.
.

foto: autorretrato

las últimas lecturas de junio

MIRA LOS ARLEQUINES (Bladimir navokoB)
.
¿Cómo explicar la sensación onírica de llegar con las manos vacías? ¿vacías de qué? ¿sin un revólver?
.
el último, decisivo fraude lo cometía al pasar en limpio mi obra: durante un instante la caligrafía, el papel de vitela y la tinta china dignificaban mis versos lamentables.
.
cuando una muchacha se pone a hablar como la heroína de una novela, sólo hay que tener paciencia.
.
no nos anticipemos, como dijo el condenado a muerte al rechazar el sucio trapo con que pretendían vendarle los ojos.

ANTOLOGÍA POÉTICA (Marina tsvietáievA)

.

te atreviste al error, cómo pudiste

.

a tu mundo sin juicio

mi respuesta: renuncio.

.

ya me es indiferente en qué lenguaje

no seré comprendida por el hombre.

.

¿qué hace el desmesurado

en el mundo de todas las medidas?

.

dentro de poco te diré adiós

-¡ya que no saben robar las manos!

.

¡amargura! eterna tentación

de caer más bajo.

.

con todo, ni sé qué fué,

qué quiero, o por qué me quejo.

sigo sin saber : ¿vencí

o me vencieron?
.

ESCRITOS AUTOBIOGRÁFICOS,

AUTOMÁTICOS Y DE REFLEXIÓN PERSONAL (Fernando pessoA)

.

hay cosas en mí que quisiera poder transformar en hombres,

para entonces enfrentarlas cara a cara.

.

me custa disculparle que no comprenda que no me comprende

.