Sunday, January 14, 2007

Todo la golpea. El mar la golpea. Está abatida. Espuma en la boca de su sexo. El mar es una calma. Esto no la convence. Ella goza de la violencia del mar. El agua escupe baldes de niños que juntan almejas. No tengo padre ni puedo culpar al mar. No estan ahí las flores que arrojé a los pies de una madre morena. Ella tiene un hombre que se deja infectar de cielo las pupilas. Ella pregunta ¿serán estos los muebles de la felicidad?
Gente que insiste con respirar. Gente esculpiendo su vida imaginada. Sostengo una nube blanda en una mano. La levedad de lo que escribo.
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(foto que saqué en entre rios. el texto es un fragmento de una totalidad que aún desconozco)